
“Ay Dios mío, cómo han cambiado las cosas” nos contaba una de las ancianas entrevistadas para el especial documental que se emitió el jueves pasado. Mirar atrás de la mano de los padres y los abuelos puede ser un viaje muy emotivo y a la vez demoledor. Una de las cosas que más me impactan de Cuéntame es comprobar lo diferente que eran antes las cosas, en menos de 50 años a España no la reconoce “ni la madre que la parió”.